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News Letter Marzo 2025

El profesor que soñó con mundos: J.J.R. Tolkien
John Ronald Reuel Tolkien nació el 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, Sudáfrica, cuando su padre trabajaba allí como banquero. Sin embargo, la familia se trasladó a Inglaterra después de la muerte de su padre en 1896. Desde pequeño, Tolkien mostró una gran habilidad para los idiomas, aprendiendo latín y griego, además de desarrollar un interés por las lenguas germánicas. Durante su juventud, quedó huérfano tras la muerte de su madre, quien le había inculcado el amor por la literatura y la fe católica. Fue criado bajo la tutela del padre Francis Xavier Morgan, un sacerdote que lo apoyó en su educación y que posiblemente influyó en los valores y temas de sus obras.
Tolkien estudió Filología en el Exeter College de Oxford y participó en la Primera Guerra Mundial como oficial del ejército británico. Durante la Batalla del Somme, vivió en carne propia los horrores de la guerra, experiencias que luego influirían en la construcción de las épicas batallas de sus novelas.
Después de la guerra, se convirtió en profesor en la Universidad de Oxford, donde enseñó anglosajón y literatura inglesa medieval. Fue en esta etapa cuando comenzó a escribir los relatos que más tarde conformarían El Silmarillion. Durante años, trabajó en su legendarium, desarrollando no solo historias sino también idiomas completos, como el quenya y el sindarin, las lenguas élficas de La Tierra Media. Además de su carrera como académico, Tolkien tenía una estrecha amistad con otros escritores, como C.S. Lewis, autor de Las Crónicas de Narnia. Ambos formaban parte de un grupo literario llamado Los Inklings, donde discutían sobre literatura, mitología y religión.
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El profesor que soñó con mundos
Brevedad sobre el autor.
Detrás de El Silmarillion
Descubre lo maravilloso de este clásico literario.
La conexión entre historias
El Silmarillion y El Hobbit.
La publicación
Quién terminó de publicar.
Detrás de El Silmarillion
Para Tolkien, El Silmarillion no era solo un libro, sino el corazón de su mundo imaginario, el gran relato mitológico que daría sentido a todas sus otras obras. Sus primeros bocetos datan de 1914, cuando aún era un estudiante en Oxford. Inspirado por las epopeyas anglosajonas, los mitos nórdicos y la mitología finlandesa del Kalevala, comenzó a escribir relatos sobre un mundo primigenio donde dioses y elfos protagonizaban tragedias heroicas.
Sin embargo, su participación en la Primera Guerra Mundial interrumpió este proceso. Tolkien luchó en la Batalla del Somme en 1916, una de las más sangrientas de la guerra. Durante su tiempo en el frente, vio morir a muchos de sus amigos y sufrió de fiebre de las trincheras, lo que lo obligó a regresar a Inglaterra. Mientras se recuperaba, retomó sus escritos, dándoles un tono más oscuro y melancólico. Las historias de guerras perdidas y sacrificios inevitables en El Silmarillion reflejan esta experiencia.

La conexión entre historias
El Silmarillion es la base mitológica de la Tierra Media, donde se narra la creación del mundo, la caída de Morgoth y el ascenso de Sauron. También explica el origen de los elfos, los hombres y los anillos de poder, estableciendo el trasfondo de El Hobbit y El Señor de los Anillos.
El Hobbit, aunque más ligero en tono, se conecta con El Silmarillion a través de personajes como Elrond y elementos como el Anillo Único, una reliquia creada por Sauron en la Segunda Edad. Lo que empieza como una simple aventura introduce el conflicto que será central en El Señor de los Anillos.
En El Señor de los Anillos, la influencia de El Silmarillion es evidente en la lucha final contra Sauron, heredero de Morgoth, y en la partida de los elfos a Valinor. Incluso la luz de Eärendil, que guía a Frodo en Mordor, proviene de los Silmarils, cerrando el gran ciclo de historias de Tolkien.
La publicación
Cuando J.R.R. Tolkien falleció en 1973, dejó una gran cantidad de manuscritos inéditos. Su hijo, Christopher Tolkien, asumió la tarea de ordenar y editar estos escritos. Fue un trabajo monumental, pues muchas versiones de las historias se contradecían entre sí, y Tolkien nunca terminó una versión definitiva.
Con la ayuda del escritor Guy Gavriel Kay, Christopher organizó los relatos en una narrativa coherente y logró publicar El Silmarillion el 22 de marzo de 1977. Aunque al principio tuvo una recepción mixta, con el tiempo se convirtió en un libro de culto para los fanáticos de Tolkien, apreciado por su profundidad mitológica y su tono épico.
