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News Letter Septiembre 2025
Independencia, libros y letras
Septiembre se vive con un aire especial en Guatemala: además de las fiestas patrias, el país se llena de actividades literarias que celebran la palabra escrita en todas sus formas. Desde certámenes históricos hasta ferias regionales y encuentros de poesía internacional, este mes se convierte en una invitación abierta a leer, escribir y compartir. En esta ocasión, te contaremos sobre la tradición de los Juegos Florales Hispanoamericanos en Quetzaltenango.
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Independencia, libros y letras
Fiestas patrias y poéticas
Relevancia literaria
Por qué los juegos son importantes
Curiosidades florales
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Tradición centenaria
Cada 12 de septiembre, la ciudad de Quetzaltenango se viste de letras y celebración con los Juegos Florales Hispanoamericanos, uno de los certámenes literarios más antiguos y prestigiosos de toda América Latina. Fundados en 1916, estos juegos han consolidado a Xela como una capital cultural donde la poesía, la novela y el cuento se encuentran en un escenario de historia y arte.
La ceremonia se lleva a cabo en el Teatro Municipal de Quetzaltenango, joya arquitectónica y símbolo de la ciudad. Allí, escritores y lectores se dan cita en una velada solemne que combina música, arte y, sobre todo, la palabra escrita como protagonista.
Relevancia literaria
Reconocidos autores nacionales e internacionales han sido premiados en este certamen, que se ha convertido en un espacio donde convergen distintas generaciones de escritores, desde emergentes hasta consagrados. Se otorgan galardones en poesía, cuento y novela, reafirmando la diversidad creativa de la región.
Pero los Juegos Florales son mucho más que un concurso: representan un puente entre culturas, sensibilidades y generaciones, y cada septiembre reafirman a Xela como un faro cultural en Centroamérica.
Curiosidades florales
Los Juegos Florales de Xela nacieron inspirados en los antiguos certámenes medievales europeos, donde se premiaba a los poetas con una flor natural como símbolo de distinción.
Desde su inicio en 1916, se buscó darles un carácter hispanoamericano, invitando a escritores de otros países para reforzar el vínculo cultural con el resto de la región.
Además de premios literarios, el evento es también un espacio de encuentro artístico, con participación de músicos, pintores y académicos.
